Cambiar la preocupación por confianza
La Biblia toma en serio la preocupación, pero nunca la trata como una simple falta. Jesús habla de ella con ternura en el Sermón del Monte. Señala a las aves y a los lirios del campo, y recuerda a quienes lo escuchan que el Padre que cuida de ellos también sabe lo que necesitamos.
6Por nada estéis afanosos; sino sean notorias vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con hacimiento de gracias. 7Y la paz de Dios, que sobrepuja todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros entendimientos en Cristo Jesús.